Internacional

Astronautas juegan desde el espacio con el campeón de ajedrez en la Tierra

50 años después de la primera partida de ajedrez entre «terrícolas» e inquilinos de una nave espacial, la Soyuz soviética. La diferencia es que el representante de nuestro planeta fue en esta ocasión un gran maestro, el ruso Serguéi Kariakin.

«Fue una partida muy disputada. Considero que el empate es lo más justo. El cerebro funciona muy bien en el cosmos», admitió Kariakin al final de la histórica partida entre la Tierra y dos miembros de la expedición 63 de la Estación Espacial Internacional (EEI).

El resultado fue el mismo que hace medio siglo, aunque el cosmonauta ruso Anatoli Ivanishin inició el duelo con las blancas con la ayuda de una tableta.

Tableta espacial

En ocasiones, la tableta levitante se le escapaba de las manos a Ivanishin, quien también tenía que sostener un micrófono para comunicar a la Tierra sus movimientos.

Kariakin, que se encontraba en el Museo de la Cosmonáutica de Moscú y fue proclamado representante de nuestro planeta por el presentador del evento, sí jugó con un tablero tradicional.

«No me dormí hasta las cuatro de la mañana. Debido a la pandemia he jugado muchas partidas virtualmente sin ver a mis rivales. Pero jugar contra alguien en el espacio es algo totalmente diferente», explicó, al tiempo que reconoció que no conocer nada de los rivales es siempre un handicap.

Ajedrez ingravidez

Mientras se disputaba la partida, la plataforma orbital, en activo desde hace 20 años, surcaba el espacio a unos 420 kilómetros de nuestro planeta.

Kariakin compareció trajeado y de pie frente a una mesa, mientras los cosmonautas -Ivanishin estaba acompañado del también ruso Iván Vágner- levitaban en camiseta bajo los visibles efectos de la ingravidez de la EEI rodeados de innumerables cables y equipos electrónicos.

Los cosmonautas rusos contaron en todo momento con el apoyo de los astronautas estadounidenses que también habitan la plataforma internacional: Christopher Cassidy (expedición 63), y Robert Behnken y Douglas Hurley, que llegaron la pasada semana a la EEI a bordo del Dragon Endevour, el primer vuelo comercial de la historia.

«Partida muy disputada. No se sabe qué pasará», dijo Kariakin en medio del juego, en el que se utilizó la apertura española.

Llegó un momento que Kariakin tuvo incluso que defenderse como gato boca arriba de las embestidas de su rival, aunque después de una media hora ambos ajedrecistas se acordaron tablas.

«Es un gran honor no perder ante un gran maestro», aseguró Ivanishin.

La primera experiencia de ajedrez Tierra-Espacio terminó en tablas y el hecho histórico tuvo tal repercusión en la Unión Soviética que se emitió un sello postal con la efigie de los cosmonautas de la Soyuz.

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