Opinión

El Impacto de la Transformación personal, empresarial y social a través de la capacitación y certificación de competencias

Las personas no pueden vivir en el cambio, si en su interior no persiste un núcleo invariable. La clave de la capacidad para cambiar es la idea constante de lo que UNO ES, de lo que persigue, de lo que se valora.

Stephen Covey

Actualmente, nuestra eficiencia personal está supeditada a la calidad con que nuestros equipos de vida (familia, trabajo, socios, amigos, entre otros), nos perciben confiables en la relación que mantengamos con ellos. En este sentido, hay ocasiones en que nuestro conocimiento del manejo de estas relaciones se ve rebasado ya que los tiempos y los procesos de relacionamiento cambian… mayor tecnología, mayor uso de herramientas técnicas y de habilidades blandas cada vez más efectivas, pero a la vez más sofisticadas. Si permaneces en tus limitantes estas relaciones se ven mermadas y en ocasiones se quiebran provocándonos despidos, divorcios, rupturas, quiebras financieras, etc.

 La capacitación y certificación de nuestras competencias es una oportunidad que impacta en la confianza, es un mecanismo de mejoramiento personal y empresarial que beneficia sin duda todas las relaciones que, como personas incluidas en esos equipos de vida, debemos fortalecer. 

En la empresa esta fortaleza se refleja en tener colaboradores con más pericia y capaces de resolver situaciones complejas y tomar decisiones acertadas para bien de la empresa, los clientes, los dueños, entre otros, gana la empresa porque puede construir equipos de gente capaz de afrontar cargos diversos, personas que pueden representar la organización con altura, gente llamada a ser líder en cada uno de sus procesos

Gana la empresa porque con personas altamente capacitadas y certificadas puede arriesgarse en negocios importantes y sabe que su marca progresará y será reconocida porque cuenta con personal altamente idóneo y capaz. 

Pero, también gana la persona, se enriquece de conocimientos y desarrolla actitudes y aptitudes superiores que lo van convirtiendo en una persona valorada no sólo al interior de la empresa sino también por fuera, con los clientes o proveedores e incluso por la misma familia y amigos.

La persona que asume la capacitación y certificación de sus competencias como una oportunidad crea valor alrededor de sí mismo, desarrolla habilidades que los vuelven apetecible por otras organizaciones y por la misma empresa donde labora.

El impacto de la práctica de la capacitación y certificación personal, es una sinergia de beneficio que se potencializa de la persona, a la empresa a la sociedad en este sentido:

Las personas que participan en la formación pueden acceder a mejores condiciones de trabajo, de remuneración, a una mayor empleabilidad y una mejor calidad de vida. El desarrollo de calificaciones y competencias debería garantizar su capacidad para adaptarse a los cambios en las tecnologías y la organización del trabajo.

Investigaciones recientes de CEDEFOP de la Organización Internacional del Trabajo OIT, han demostrado que la formación profesional puede fomentar la confianza y la autoestima, contribuyendo a la inserción del individuo en la familia y en la sociedad.

Las empresas, de todos los tamaños, que consideran a sus trabajadores como una fuente importante de ventaja competitiva y como activos y agentes del cambio, pueden ser más innovadoras y sostenibles.

Para tal fin, las empresas deben identificar los niveles de desempeño que precisan, promover una cultura de aprendizaje permanente, fomentar la formación en el lugar de trabajo y facilitar el intercambio de conocimientos. Las empresas sostenibles integran el desarrollo de los recursos humanos en su estrategia y actúan con equidad al desarrollar las habilidades y competencias de sus trabajadores. Invirtiendo en sus recursos humanos, compiten con éxito en los mercados mundiales cada vez más exigentes e integrados.

La sociedad percibe los impactos del desarrollo de competencias mediante empleos de mejor calidad, mayores tasas de ocupación y formalidad, reducción de la pobreza, inclusión social, respeto de los derechos laborales y competitividad en los mercados mundiales.

La formación debe responder al entorno productivo, tecnológico, laboral y sociocultural, así como a las características, condiciones, necesidades y expectativas de sus sujetos de atención. Esta es la doble pertinencia de la formación, tanto social como económica.

También, el desarrollo de las certificaciones de competencias, puede contribuir a la construcción de sociedades más equitativas. Existe una estrecha relación entre las diversas formas de exclusión del mercado de trabajo como el desempleo, el subempleo y los bajos ingresos laborales con la pobreza y la discriminación, por tanto, acciones de formación que coadyuven a resolver tales formas de exclusión, incidirán en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Los beneficios sociales incluyen temas sensibles como la reducción de índices de violencia y criminalidad, y otros como la integración a la familia, la comunidad y la sociedad en su conjunto.

Un ambiente formativo adecuado estimula el aprendizaje en equipo, la construcción de conocimientos y mejores actitudes, motivaciones y valores, todo lo cual conduce a una mejor integración social. El reconocimiento que se otorga mediante un certificado de competencia, se valora en el mercado laboral y en el ámbito educativo, favoreciendo la participación social y el compromiso con el aprendizaje permanente.

Lic. Luz del Carmen González, Socio De PYME a PYME

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