Opinión

“El Medio Ambiente y sus impactos, tras la Pandemia COVID-19, en el año 2020”

Actualmente la sociedad enfrenta un cambio en su modo de vida.  Debido a ello, la sociedad y el medio ambiente están recibiendo diversos impactos que ponen en riesgo el desarrollo armónico -hombre/naturaleza-.

Hoy los problemas ambientales que venían mermando la calidad de vida (calentamiento global, escasez de agua, desertificación, generación de residuos, entre otros), se suman a problemas de salud, como es el caso de la contingencia sanitaría derivada del COVID-19. Según diversos estudios, la reducción del hábitat de diferentes especies animales ha generado que el ser humano este en contacto de forma más directa con múltiples organismos vivientes. Este contacto directo en algunas ocasiones repercute en la salud de la población a través de la zoonosis (enfermedad que se contrae por el humano de especies animales). Ejemplos de zoonosis son; ébola, salmonelosis, gripe aviar, gripe porcina, etc.

Sin embargo, no todo ha sido negativo durante la contingencia sanitaria provocada por el COVID-19. Algunos vectores del medio ambiente han sido beneficiados indirectamente por la disminución de las actividades cotidianas. Por ejemplo, se ha logrado una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, esto derivado de la disminución de la producción industrial en algunos países y la reducción del uso de medios de transportes a gran escala. Dado lo anterior, al hacer muestreos de la calidad del aire en diferentes ciudades se ha comprobado que han disminuido las concentraciones de gases como CO2, CO, HC, Ozono, NOx y SOx. Sin embargo, el Instituto Scripps de Oceanografía ha destacado que el uso de combustibles fósiles tendría que disminuir aproximadamente 10% en todo el mundo, y mantenerse así durante un año, para que la reducción pudiera reflejarse claramente en los niveles de dióxido de carbono.

Es importante mencionar que este impacto ambiental positivo solo es temporal, por lo cual, se debe considerar la contingencia sanitaria (la pandemia) como una oportunidad “dolorosa” para construir una economía diferente, en la que las finanzas y las acciones impulsen empleos sostenibles, el crecimiento verde y una forma distinta de vida, comenzando por el cambio en nuestros hábitos de producción y consumo.

Alejandra Mireles Villasana

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba