Opinión

El caso Evelyn, las protestas y el Estado constitucional

En un verdadero Estado constitucional de derecho, autoridades y ciudadanos respetan las leyes y reglamentos emanados de la Constitución y la violación de los preceptos legislativos, por cualquiera de las dos partes referidas, tiene sus consecuencias sancionatorias.

León vuelve a la palestra de los medios nacionales por una protesta de mujeres que fue reprimida y en la que fueron detenidas 25 personas, pero en donde tres de estas fueron liberadas por tratarse de menores de edad.

Ahora no solo los homicidios dolosos, en aumento, fueron de nuevo motivo de noticia nacional de Guanajuato, y en particular de León.

El motivo de la marcha femenina fue un hecho vergonzoso de presunta agresión sexual de policías hacia la joven Evelyn N., y que, de resultar responsables de este hecho, los agresores deben de recibir todo el peso de la ley, por tratarse de una autoridad que, en principio constitucional, es la encargada de la seguridad de los ciudadanos.

Se trataría de una verdadera estupidez de elementos policiacos el hecho de cometer abusos de esa naturaleza, cuando se supone que la corporación en su conjunto pretende mejorar la percepción ciudadana, de por sí deteriorada.

Ninguna actitud gubernativa y ninguna expresión ciudadana pueden estar por encima de la ley. En este sentido, todas las manifestaciones, todas las protestas, todas las expresiones deben enmarcarse en el uso del propio derecho, pero también en el respeto del derecho ajeno.

No podemos estar de acuerdo en las ideas, que no tesis, de que solo violando la ley es como nos pueden hacer caso. Cuando se pide justicia, no se deben cometer injusticias.

Sin que nadie nos lo cuente o invente, muchas de las imágenes de la protesta son evidentes en faltas que la autoridad competente deberá catalogar. Pero vimos que se vandalizaron espacios, infraestructura y monumentos públicos, como el Arco de la Calzada; se pudieron documentar agresiones a mujeres policías y a hombres policías.

Existe un hilo muy delgado entre el uso debido y el uso indebido de la fuerza, cuando los protocolos de actuación o la preparación policial no son las adecuadas. Pero es claro el abuso cuando el sometimiento está consumado y se abusa del poder.

Tras las detenciones que se dieron, ahora surgen nuevas denuncias de abusos de autoridad y agresiones sexuales, de las cuales, por lo menos una fue en agravio de una menor de edad.

El Ayuntamiento deberá garantizar y colaborar con las autoridades judiciales y de derechos humanos para esclarecer todas y cada una de las actuaciones en este caso.

De igual manera, se deben aclarar las agresiones hacia cuatro reporteras de distintos medios locales, porque el trabajo periodístico y la libre expresión de las ideas debe estar garantizado en todo momento y debe ser respetado por la propia autoridad.

El Estado constitucional de derecho se puede alcanzar cuando el Estado, como entidad gubernativa es la que promueve y da ejemplo de cumplimiento de las leyes de la Carta Magna de nuestro país.

Y en cuanto a los ciudadanos, todos bajo el cobijo de la ley, nadie por encima de la ley.

Jorge Marcelino Trejo

Presidente del Colegio de Abogados del Estado de Guanajuato

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