Opinión

Apuesta por lo exponencial

En enero de 2007, el mundo presenciaba lo que en el argot de los negocios digitales y disruptivos se califica como una singularidad.

La singularidad en su definición atiende a un hipotético punto a partir del cual una civilización tecnológica sufriría una aceleración del progreso técnico, que provocaría la incapacidad de predecir sus consecuencias.

En esa fecha, era presentado el primer Iphone por Steve Jobs, artefacto que vino a cambiar la forma en la que hoy concebimos la vida social, el ocio y los negocios.

En ese momento Apple figuraba como uno de los líderes tecnológicos, sin embargo nadie pudo imaginarse que 13 años después, la firma creada en Palo Alto California tendría un valor por encima de los 300,000 millones de dólares y la influencia mercadológica para mover un continente entero. Solamente Apple tiene un valor mayor que el PIB de algunos países en latinoamérica.

En el año 2000, firmas calificadoras y consultoras predecían que el crecimiento del sector de telefonía móvil sería de en promedio un 17% por año, no solamente se equivocaron, sino que el crecimiento EXPONENCIAL que representaba un 170% de manera anual, aún se ve reflejado en nuestros días y para quienes realizaron apuestas en ese sentido, hoy el escenario pinta sumamente alentador.

No fue el caso de AT&T que en ese momento se dejó llevar por el crecimiento lineal y desaprovechó la oportunidad de negocio que era entrar al mundo de la telefonía justo donde la curva ascendente iba iniciando.

Para 2020 existen 3,000 millones de dispositivos móviles según datos de Statista siendo China, Estados Unidos e India, aquellos países en donde se supera la barrera de los 100 millones.

Esto representa un crecimiento incremental, pero no solo con ese adjetivo, sino una multiplicación exponencial, que al día de hoy será un término que habremos de escuchar de manera continua en nuestro entorno.

Las redes sociales, y todo lo relacionado a medios digitales, han llegado a revolucionar la forma en la que percibimos nuestra vida, la forma en la que manejamos los negocios y la forma en la que se experimentan áreas relacionadas a las finanzas, el marketing, los sistemas y la educación siendo la última la más afectada. Hoy en día todo conocimiento adquirido ha tenido un decrecimiento también exponencial, cuando hace unos 20 años, las carreras, maestrías y conocimientos adquiridos en general tenían vigencia de un promedio de 15 años, hoy todo conocimiento deberá reevaluarse después de un lapso de 4 años, por aquello que no haya surgido una nueva ley, una nueva data, una nueva teoría, que deje obsoleto lo que conocemos hasta ahora.

Como todo lo que implica velocidad suena aterrador por momentos, tomando en cuenta que cada vez valdrá menos la estructura de licenciaturas, las bases administrativas derogadas por nuevos sistemas que hacen el trabajo por uno, y las nuevas formas de vender en donde la fuerza de comercial  depende un algoritmo que genera ingresos.

La apuesta parece clara, nunca antes habíamos tenido un acceso a la información como el que sucede durante este siglo, solamente en Facebook tenemos 1.4 billones de usuarios que generan data todos los días, 182 billones de tweets en un año y casi 400 mil nuevos productos en el mundo en un periodo de 6 meses, si a eso le sumamos que el día de hoy hay 3 veces más personas que en 1952 y que en los próximos 10 años creceremos otro billón, suena como una estadística que tendríamos que voltear a ver.

Un crecimiento exponencial suena como un término que solamente los dueños de tecnología y maestros de matemáticas pueden entender, sin embargo es importante considerar que de aquí a 20 años, aquellas empresas, personas, y proyectos que no entiendan los términos de la exponencialidad en su completa expresión, quedarán obsoletos  probablemente destinados al fracaso.

El mercado nos está invitando a conocer los modelos que hoy tienen éxito para evaluarlos, y tratar de implementar aquello que nos funcione en este ritmo vertiginoso de crecimiento.

Pequeños conceptos como el collective ownership (acceso a activos por varios miembros de un grupo), sharing economy (como el crowdfounding) el data mining (minería de datos) y el marketing inbound y outbound, son tendencias que vendrán a exponenciar el crecimiento o el decrecimiento de nuestros proyectos, es importante familiarizarse con estos y otros términos para entender el entorno obligado de este siglo XXI.

Como toda ola, lleva destrucción en su camino, es importante considerar que para Latinoamérica el día de hoy representa una oportunidad de sumarse a esta, no solamente para disfrutar el surfeo que le va permitir a las organizaciones estar preparadas para cuando llegue a sus costas, sino para aprovechar el momento único que presenta para un país, convertirse a través de las ideas, en referencias de crecimiento para el resto de sus semejantes. Tal es el caso de Israel como potencia tecnológica que con 8 millones de habitantes hoy tiene dentro de sus activos 10 unicornios tecnológicos (empresas valuadas en más de mil millones de dólares) todo a tráves de resolver sus necesidades y ejecutar sus ideas.

La recomendación es clara y precisa apuesta por lo exponencial, recuerda que del tamaño del problema, es el tamaño del mercado,  y de tamaño de las soluciones, será la calidad con la que se dirija tu vida.

 Nunca antes los intereses compuestos, y los exponentes enseñados en la primaria y secundaria habían tomado tanto significado.

Recuerda la frase de un antiguo influencer, “EL INTERÉS COMPUESTO ES LA FUERZA MÁS PODEROSA DE TODA LA GALAXIA” Albert Einstein.

Omar HuitrónSocio Fundador de Andra Consulting Services

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