Opinión

IMPERFECCIÓN EN LA VIDA Y EMPRENDIMIENTO

A decir verdad, todos queremos ser perfectos, porque eso nos enseñaron en casa, debemos sentarnos derecho, comer con la boca cerrada, decir buenos días tardes o noches a todo el mundo. Agradar en sociedad. Este tema es algo cultural en la sociedad latinoamericana, tenemos que estar bien con la sociedad algunas veces por encima de lo que estamos bien con nosotros mismos, por eso nos cuesta tanto decir “no” cuando debemos hacerlo, por miedo a no estar bien con el otro. Esto nos quita arte de la cabeza, creatividad, nos enseña a ser mas estructurados, que no es algo necesariamente malo, sin embargo, el ser tan metódico puede llevarnos a encerrarnos en un circulo que no tiene salida. Por el otro, lado existen seres o personalidad “rebelde” que somos en la adolescencia. Este ser que algunas veces odiábamos en nuestro interior por ser impulsivo, no pensar tanto las cosas, es el que nos da la guía de quien seremos en nuestra vida. Algunas personas a partir de esta edad se vuelven mas retraídas de lo que eran, algunas otras se dan cuenta que no hay nada que perder y comienzan a explotar y explorar su personalidad llevándola al limite. Las mentes inteligentes que ya sufrieron una niñez y adolescencia de señalamientos por no ser deportistas, por no jugar como todos los demás y en lugar de eso leer y prepararse, se dan cuenta que ya no hay nada que perder socialmente. Ahí es cuando comienza la parte creativa del inteligente.

Desde este parteaguas de este ser rebeldes podemos dejar de tener miedo a las imperfecciones, esas que tenemos desde nacimiento, que siguen con nosotros en nuestra vida y de una u otra forma se hacen presentes en nuestros proyectos. De pronto nos damos cuenta que queremos encerrar en una jaula a ese ser rebelde que desde este momento llamaremos creativo, para convertirlo en un ser estricto, obediente, cuadrado que llamaremos “el metódico”. El que nunca sale de esquema, el que tiene dicotomías y te dice esta bien o esta mal, para esta persona no hay grises, no hay creatividad y todo se debe obedecer conforme a las reglas del juego.

Entonces. ¿Cuál es la personalidad perfecta?

Desde mi punto de vista. Si sabes sacar de esa jaula en la que tienes a tu ser creativo, lo dejas convivir y conflictuarse con el ser metódico, podrías (después de mucho pelear y tropezar) tener la combinación perfecta. En el que el creativo lanza ideas, no le da miedo caer, cae, se levanta y al final lanza su idea, cuando este ser deja el escenario, llega el metódico, para estructurar las ideas, darles formas, reglamentar trabajos y buscar objetivos.

Mucho ojo cuando trates de delegar todo el poder al metódico, nunca encierres nuevamente al creativo, deja que, en la estructuración del proyecto, el creativo le de consejos al oído al metódico, porque cuando estructuras tanto las ideas iniciales creativas, se termina transformando en algo que no buscabas, y regresamos al momento en el que desaparecemos al ser creativo, emprendedor y luchador, para cambiar al ser establecido y burócrata.

¿Cómo podemos alimentar al ser creativo mientras convive con la personalidad metódica?

Sal a la calle, convive con gente diferente a ti, habla con ellos, aliméntate de nuevas experiencias que la gente vive día a día. Si eres una persona que tiene viajes, maestrías, emprendimientos, aliméntate de las experiencias que no lo ha hecho, porque puede que ya te encuentres encerrado en una burbuja en la que creas que es posible hacer todo lo que tu ya haz hecho, cuando la realidad es que no es así, vivimos en una sociedad en la que no todos tienen las mismas oportunidades. Escuchando a todo tipo de gente te vas a dar cuenta si lo que quieres ofrecer, tu idea es para ti, o es realmente para la sociedad.

Sentándote en un café, hablando con un desconocido sobre temas de arte cuando tu estas estructurado de una forma numérica, o viceversa podrás entender al otro, podrás liberar al creativo que llevas para que surjan ideas nuevas, fuera de tu contexto y de tu zona de trabajo.

Sino te gusta leer novelas, lee novelas de vez en cuando, sino te gusta ver televisión dale un vistazo, nunca digas que no a nada que pueda llevarte a nuevas experiencias, ya que cuando dices que no a algo sin haber probado estas encerrando al ser creativo que te podría dar oportunidades de realizar algo nuevo y fuera de tu zona de confort.

Cuando veas que la gente, los lugares, las situaciones son imperfectos, te darás cuenta que lo único que tienes que hacer es lanzarte, con algo de estructura, pero no pongas la estructura sobre el hacer. Porque en ese momento le estarás quitando tu personalidad al proyecto, te estarás enfocando en lo que quieren los demás exclusivamente. Tenemos que llegar al público, pero ten en cuenta que hay mucha más gente que quiere escuchar y aprender de los temas que tienes en la mente de los que te imaginas.

Ama las imperfecciones en tu vida, de tu trabajo, escucha, observa nuevas cosas, y verás que poniendo un poco de sal y pimienta podrás crear el platillo perfecto del emprendedurismo.

Camilo Cervantes

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