Opinión

EL PRIAN Y LOS DEMÁS.

Hagamos matemática electoral. El 6 de junio de 2021 la ciudadanía elegirá a 3,465 representantes: 15 gubernaturas, 500 diputaciones federales, 1,027 diputaciones locales, 1907 presidencias municipales y 16 alcaldías. Competirán los 7 partidos políticos nacionales ya existentes (Movimiento Ciudadano, Morena, PAN, PRI, PVEM, PRD y el PT) y 3 nuevos (PES, Redes Sociales Progresistas y Fuerza Social por México), así como 54 partidos políticos locales. La competencia será férrea para convencer a los casi 90 millones de electores con credencial de elector vigente.

Andrés Manuel López Obrador ya había adelantado que la oposición formaría un frente común opositor. Hoy, no se debe llamar a extrañado porque PRI-PAN-PRD lo hayan hecho, lo que en otras condiciones sería imposible de entender. ¡El PAN con el PRI! El primero que surgió para combatir al segundo, ahora se alían, olvidan, se abrazan.

Pero si faltara algo hay que agregar al PRD, supuestamente la izquierda que siempre fue opositora ideológica de ambos, aunque ya en 2018 formó alianza con el PAN. Pero nunca habían ido los tres.

El hoy Presidente fue en coalición en las tres ocasiones que buscó la presidencia. En 2006 con el PT y Convergencia, lo mismo que en 2012, y en 2018 alió a Morena con el PT y el PES.

Ahora, no había que ser muy sagaz para adelantar que la oposición se aliaría en su contra, la gran diferencia es que van todos juntos y con respaldo empresarial que ahora se hizo público al anunciar la unión con Sí por México. La otra diferencia es que no van por la presidencia, si no a quitarle a Morena la mayoría calificada en la Cámara de Diputados y así impedir las grandes reformas que López Obrador comprometió para la segunda mitad de su sexenio.

Yo apunto que el asociarse es un derecho, pero debemos entender que este grupo es un frente, no una alianza en el mejor de sus sentidos, porque lo único que los une es el interés electoral que maquillan como pragmatismo. En esta tesitura debemos también, recordar que no es la primera vez que se crea un frente como este, en el pasado les fue muy mal.

Es decir, todos son los mismos, en un frente y en el otro, pero todos los mismos.

En conclusión, es muy importante también, que los partidos políticos entiendan el hartazgo de la ciudadanía con el sistema político actual. Los partidos políticos que se abran a la ciudadanía en igualdad de condiciones para participar en sus órganos de dirección y en los cargos de elección popular, serán los que logren un nuevo equilibrio y una nueva dinámica política.

Las nuevas generaciones que buscan participar en la vida pública abrazan una política de causas, que construya soluciones desde lo local y que tenga fuerza para impulsar agendas nacionales. Ahí es donde la política del siglo XXI se consolidará.

SANTIAGO IRUSTETA GÁLLEGO

@S_IRUSTETA

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