Opinión

Ante la crisis, impulsemos la economía local

La economía local, la producción doméstica, los huertos familiares, las cadenas productivas, las asociaciones, colectivos y cooperativas, que las desarrollan, nos han demostrado que son una forma de salir adelante de las crisis económicas y en muchas ocasiones, trascienden a la macroeconomía.

El reto es que hoy no estamos inmersos en una sola crisis, sino en tres principales, como la crisis sanitaria por la pandemia, la crisis de inseguridad y violencia y la crisis económica.

Tenemos ejemplos de cómo otras naciones han logrado salir adelante incluso luego de las guerras mundiales. Alemania, por ejemplo, que impulsó su producción y consumo locales y a partir de ahí, su desarrollo industrial y su participación en el entonces mercado común europeo.

Japón es un ejemplo aparte, porque no fue inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, sino hasta inicios de los años 60, que se fue convirtiendo en la potencia que es actualmente.

Pero también quedó claro que nunca dejaron de retomar la producción y el consumo locales, como una forma de supervivencia y aprendizaje.

Me podrán decir, sí Marcelino, pero son pueblos disciplinados, solidarios, puntuales como los ingleses, y con carácter de acero.

Yo les puedo asegurar que todo lo tenemos cuando nos decidimos y más. Los leoneses nos fundamos en el trabajo que todo lo vence, somos solidarios hasta el sacrificio (solo recordemos la solidaridad luego de nuestros grandes desastres y pestes); y ser puntuales cuando es un asunto grave (pues ahora los es) y el carácter indomable, lo demuestran nuestros deportistas.

Claro que se puede y muchas agrupaciones lo han demostrado. Hay un ex sacerdote, que ha trabajado e impulsado estas cadenas productivas en Michoacán y otros estados, y hoy han creado una empresa que produce y exporta el jugo de noni.

Su experiencia es valiosa porque la han aprovechado incluso gobiernos de distintos partidos políticos.

En León se han creado grupos en redes sociales para el intercambio de productos, ancestralmente llamado trueque, pero es necesario impulsar la producción y la distribución de los más variados productos que podamos imaginar.

El gobierno debe promover seminarios, cursos, conferencias, diplomados y hasta especializaciones en este tipo de mercado. Los ciudadanos debemos voltear la cara hacia estos sistemas y aprovechar las oportunidades o generarlas.

Pongo un ejemplo, que es mi experiencia, con un grupo de personas empezamos a producir polvo de nopal, que sirve como un alimento más duradero, y hoy nos lo están comprando en Canadá.

Las posibilidades son infinitas en estás microcadenas de producción. Alguien puede crear artesanías, alguien tortillas, alguien carne seca, alguien corte y confección, alguien un tipo de calzado especial, alguien hortalizas, alguien granos, alguien frutos, en fin.

Todos los integrantes de estas cadenas se deben agrupar en cooperativas, o aprovechar e incrementar las existentes; hacer sus exposiciones, solicitar espacios públicos, foros, asesorías, para la venta y posterior trueque de mercancías que no se hayan movido. Nadie se va sin ganancia.

Arte, cultura, creatividad las tenemos, ahí están los foros internacionales en que está México, Guanajuato o León representados.

Capacidad, por supuesto, solo basta recordar los lugares alcanzados en competencias internacionales de Física, Química, Matemáticas, Robótica, Mecatrónica. Prototipos de vehículos para la exploración de planetas, han sido diseñados por maestros y estudiantes de México, nadamás…

Ante las crisis, nos hemos tenido que reinventar, abogados, profesionistas, que han logrado micronegocios, padres de familia que hoy producen excelentes postres, excelentes platillos o artesanías únicas, que están teniendo éxito.

Es el instinto de supervivencia, es la necesidad de comer o comer, de seguirles dando a nuestros hijos lo que necesitan.

Debemos empezar con los huertos familiares (incluso con la hidroponía, si no tienes un espacio de tierra), con la producción y el consumo locales, luego, vamos a lo regional y luego nos lanzamos al ámbito internacional.

Ante el significado y el efecto de la palabra crisis, tenemos dos opciones: una situación mala y difícil que nos puede destruir, o una oportunidad de crecimiento, de salir adelante y triunfar.

Jorge Marcelino Trejo Ortiz

Presidente del Colegio de Abogados del Estado de Guanajuato

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